3/16/2007

Hablando de igualdad...



Al observar esta foto (dicha
web iraní la titula Show love)
me surge una pregunta:
¿por qué?

-a veces no hay respuestas, ya,
sólo triunfa el silencio y eso que
algunos llaman ¿tolerancia?-

9 comentarios:

El Cerrajero dijo...

Lo que están pensando los islámicos.

Ella: se lo están pasando bomba

El: a éstos les ponía una bomba

Anónimo dijo...

Madre mía.

Qué foto.

Qué contraste.

Qué todo.

(Y lo siento por los de la derecha, pero yo siempre he ido en el carro de los "show love").

Brid

PD: El Cerrajero, apuesto por eso.

o s a k a dijo...

un fotón

bien por ese servicio de publicaciones del politbureau!!

: P

n a c o

VICTRIX dijo...

Mientras no quebranten ningún bien jurídico, dos personas que actúen libre y voluntariamente deberían poder llevar a cabo cualquier actividad que crean conveniente sin verse coartadas por las represalias que pudiese adoptar contra ellas una sociedad teocrática. En caso de que estén actuando libremente y de acuerdo a sus principios es perfectamente respetable su postura aunque me pregunto qué clase de religión o de convicción moral se puede oponer a la exteriorización de uno de los instintos más básicos del ser humano como es el afecto.

***

En cuanto a lo que me planteaba sobre la ley de igualdad creo que ya habíamos comentado el tema hace tiempo. Si yo fuese mujer me sentiría tan humillada con el machismo como con una ley que establece mediante cuotas el porcentaje de mujeres que deben ser contratadas. El hombre y la mujer son iguales y la mejor forma de hacer valer esa igualdad es contratándoles en función de sus capacidades y no de cuotas que atiendan a su condición sexual. Igualmente si fuese mujer me resultaría humillante saber que si estoy contratada es por cubrir un porcentaje y no por mis cualidades.

El único argumento medianamente razonable en favor de estas medidas es el de quienes afirman que determinadas empresas prefieren no contratar mujeres debido a la baja por maternidad. Al respecto habría que decir que los hombres también disfrutan de estos permisos (aunque más cortos), que hay otras medidas que permiten evitar ese problema y que cualquier empresario no estaría dispuesto a desprenderse de una buena trabajadora por el tema de la maternidad.

Saludos cordiales.

Nicholas Van Orton dijo...

Porque ellas lo consienten, ellos lo justifican con razones prehistóricas y Occidente, que debería impulsar el cambio, pretende edulcorar la asquerosa situación de las mujeres en los países musulmanes con tantas excusas como cobardía.

Marta dijo...

Gracias Victrix por tomarse la molestia de responder a mi sugerencia. Conozco en parte su opinión, y no difiere en absoluto de la mía. Es un bochorno de ley.

Y bueno, Orton, si bien es cierto de que ellas lo consienten, no sé si las alternativas son fecundas o están a su alcance en ciertos sitios. Occidente lo alimenta, cuando debería impetrar la existencia de esos mínimos derechos que, al igual que sustentan nuestra cómoda sociedad sin que nos demos cuenta, carecen en muchos otros lugares, y sólo hace halagar y humillarse ante otros como queriendo pedir disculpas por las barbaries del pasado cometidas y abanderar la permisividad más atroz (véase escenitas de las viñetas del diario danés, ciertas obras teatrales retiradas, conocidos cineastas asesinados).

Naco, sssshhhhh! No desveles mis fuentes o me las tendré que ver con mi sobrino Andrei y los servicios secretos Novgorodienses! Temo lo peor, me obligarán a beber vodka hasta que confiese...

Un abrazo a todos!

Anónimo dijo...

ummmmmm vodka dices?

; DDDD


n a c o

suga-agus dijo...

Resulta muy estimulante elevarse moralmente por encima de los otros. Casualmente, ningún racista acierta a descubrir que la eventual raza superior... no coincide precisamente con la suya. Con la cultura parece que sucede lo mismo.

El mundo Islámico empeora a gran velocidad, están mucho peor que hace solo cuarenta años... es cierto. Pero es tan conveniente olvidar que todos movimientos, dentro del mundo islámico, (el laicismo, el socialismo, etc.) siempre fueron sofocados con la imprescindible colaboración -o inhibición- del mundo occidental. En vista de eso, por aquellas latitudes han renunciado a esperar nada bueno del 'amigo occidental'.

Cómo envidiaría Luis XVI a estos jeques árabes contemporáneos, que impunemente fomentan esa involución -por algo también disfrutan del 'derecho divino'- sin otra motivación que perpetuar su asqueroso status quo. Por desgracia para su pescuezo, aquel rey francés no podía solicitar los servicios de la sexta flota para sofocar al gentío exaltado ante la Bastilla (o la 'chusma' según Nicolás Sarkozy, otro gran liberal... mon dieu!)

Lo cierto es que a su manera, también los musulmanes pretenden encontrar en aquellas esencias -aunque en mi opinión erróneamente- las respuestas a sus retos sociales más acuciantes... simplemente como hacemos nosotros (aunque los fatalistas modernos se han entregado a la improbable teoría del 'Fin de la Historia', de Francis Fukuyama).

En cualquier caso, hace mucho tiempo que los occidentales perdimos el derecho a reprochar a aquellas gentes que traten de avanzar como consideren más oportuno. Manteniendose al margen de las injerencias externas, las cuales, tan penosos resultados les proporcionaron en el pasado.

Marta dijo...

Creo, sin embargo, que avanzar del modo más oportuno no debiera incluir todo lo que sabemos que incluye. Por supuesto que nadie está capacitado para considerarse superior a otro ser humano, pero estoy convencida de que unas ideas que han demostrado suficientemente asegurar la justicia y la libertad en sus civilizaciones sí se pueden considerar superiores a otras que son síntoma, desde hace muchos siglos, de desigualdades e imposiciones.

Si es cuestión de tiempo, tiempo hay. Mesopotamia fue una de las primeras civilizaciones avanzadas, y a eso debemos muchas cosas que sustentan hoy las nuestras, pero, ¿por qué aquello no siguió evolucionando? Porque no todas las ideas son acertadas. No estoy dispuesta a alabar el socialismo ni el marxismo ni el fascismo porque efectivamente ha habido corrientes superiores que no tienen en su haber millones de muertos en un gulag, o que simplemente respetan a un ser humano. Ha costado tiempo y hombres, porque efectivamente somos seres humanos que erramos, pero ahora en Occidente podemos estar orgullosos de que a una mujer no se la lapide o de que una persona pueda declararse cristiana sin estar condenada a muerte por ello. Y es ahí, creo yo, donde está la superioridad de una cultura frente a otra. No en el color de la piel, ni en el tipo de barba, ni en la costumbre de besarse entre dos personas, eso naturalmente es respetabilísimo. Lamento que en muchos países se prohíba hacer lo que la pareja de la izquierda hace en público. No así en Occidente con la otra. Por eso, mi duda, es decir, mi pregunta: ¿por qué? Nunca mi censura ni mi crítica respecto a la foto, que resume a la perfección lo que muchos pensamos y no acertamos a pronunciar. Yo, sinceramente, no me encuadro en ninguna de las dos parejas. Pero esto es algo personal que no viene a cuento.

Le agradezco la visita y el comentario. Sea bienvenido.

Un saludo.