11/16/2006

Otro día triste


La combinación del poder político y económico en las mismas manos es una fórmula segura para llegar a la tiranía.
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Aprovechamos para recomendar la lectura de su obra clave "Capitalismo y libertad", así como este remanso de lucidez al alcance de todos: "Libre para elegir"
Uno de sus últimas aportaciones en la prensa liberal:
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Una sociedad que coloque a la igualdad por encima de la libertad terminará sin libertad y sin igualdad.
Descanse en libertad...

4 comentarios:

Sir Roland dijo...

Ayer, cuando me enteré, sentí una profunda tristeza por su pérdida. Hoy la siento por nuestro mundo desmemoriado -qué poca repercusión ha tenido- y porque no encuentro a nadie con su peso político, capaz de influir de la forma en que él lo hizo -tan decisivamente- en las políticas de los primeros países del mundo.

En paz descanse.

Samuel dijo...

Cierto, esta mañana he ido corriendo a los periódicos a ver cuántos decían algo. Ni El País, ni el Abc, ni Cinco Días. Sólo el periódico El Mundo le dedicaba una página, y también Libertad Digital.

Lo conozco desde hace pocas semanas, me habían fascinado sus ideas. La noticia, sin embargo, me ha pillado de improviso. A ver si ahora le pica la curiosidad a la gente y se interesa un poco por conocer las ideas liberales.

Sin duda un día trágico para la economía.

Un saludo.

Samuel dijo...

Corrección: El País sí hablaba de él, pero tan escuetamente que no llegué a verlo.

Un saludo.

VICTRIX dijo...

No cabe duda de que la muerte de Milton Friedman supone la pérdida de uno de los grandes liberales de este siglo, tanto desde el punto de vista económico como social. Como comentaba días atrás fue Friedman quien más insistió en la conveniencia de legalizar las drogas para evitar la existencia de mafias que se aprovechan y se enriquecen a costa de la situación monopolista que crea el Estado al perseguir al pequeño productor y verse incapaz de perseguir a los grandes cárteles, lo cual mantiene el precio alto.

La pena es que sus teorías sean escasamente explicadas y difundidas en un país de escasa tradición económica como es el nuestro en el que principalmente se explican las ideas de la escuela neoclásica sin entrar a valorar los planteamientos de las escuelas de Chicago o austriaca. Las teorías de Friedman fueron aplicadas con éxito por Reagan y Thatcher. Mientras que el primero consiguió tasas de crecimiento anual de más del 4%, Thatcher llevó a cabo con cierto éxito una reestructuración que era inevitable y que se hacía necesaria por momentos.

Algunas de sus tesis son incuestionables y yo estoy más de acuerdo con la postura que adopta la Escuela de Chicago respecto al intervensionismo que la austriaca, aunque en otros aspectos prefiera la otra opción.

Un saludo.