5/21/2007

No Angie

Es un buen motivo para querer visitar Israel de una vez, o ir a cualquier concierto del grupo en cualquier otra ciudad... Ahora sí.


(Y aprovecho para manifestarme en contra del boicot como arma política:
sea a productos catalanes o castellanos, de partidos políticos a medios de comunicación, a partidos políticos también, contra un país entero intentando demonizarlo, a las películas o libros o discos de alguien, o a empresas privadas. Por poner varios ejemplos. A menudo no logran su objetivo, sino justo el contrario, atentando además contra la libertad.)

8 comentarios:

MentesSueltas dijo...

Pasaba a dejar un abrazo, repleto de energía y paz.
Desde Buenos Aires, MentesSueltas

Nicholas Van Orton dijo...

Y eso que a los palestinos les ocurre como a los Stones: (I can't get no) Satisfaction.

o s a k a dijo...

estoy contigo

boicot a los boicot!!!


n a c o

El Espantapájaros dijo...

Bueno, a decir verdad a mí no me hacía falta esa razón para ver a los Stones, pero añado una más al carro. Gracias por la noticia.

Un saludo

Marta dijo...

Mentesueltas, muchas gracias por la visita. Bienvenido! Llévese dos abrazos de regreso, ya que el viaje es largo, y vuelva cuando quiera!!

Y tres abrazos más para el resto, a repartir a tiempos iguales y con los fletes pagados! :P

Anónimo dijo...

A menudo el ciudadano medio sólo puede dar su opinión con la cartera. Como sabemos, boicotear es excluir a una persona o a una entidad de alguna relación social o comercial para perjudicarla y obligarla a ceder en lo que de ella se exige.
Si descubro que una empresa de ropa participa en negocios de producción de armamento, no veo por qué no voy a poder boicotear a esa empresa dando mi opinión y eliminándola de mis limitadas relaciones comerciales. ¿El boicot atenta contra la libertad? Nada más lejos de la realidad. Eliminar el derecho al boicot sí lo haría.

E.C.

PD- Ojo, no confundir boicotear con obligar a otras personas a secundar un boicot. Pero imagino que al rechazar de plano los boicots, habrás tenido en cuenta esta sutil diferencia.

Marta dijo...

Perdona, E.C. No sé qué le pasa hoy a blogger pero no tira. En breve te respondo.

Marta dijo...

Lo dicho, yo pienso que hay diferencias entre un boicot individual, anónimo, completamente respetable puesto que cada uno está en su perfecto derecho, y una campaña dirigida en sentido contrario: tratar de eliminar el derecho a ir a concierto. Si los palestinos no quieren dar dinero a un grupo que canta en Tel-Aviv, perfecto, que no lo hagan, como el que no quiera dar dinero a una empresa del grupo mondragón o a una fábrica que explota niños cosiendo balones de futbol. Yo misma no lo doy. Efectivamente, es la defensa de un ciudadanos mediante el dinero. Pero eso es distinto a que un partido político se niegue a asistir a un canal de televisión, a que unos terroristas boicoteen las sedes de otro partido, o a esta noticia (y por eso dije lo de arma política, es la intención que me parece que estos otros tienen) Es privar a la gente de su libertad: de la libertad de ir o no ir, de pagar o no pagar, de votar o no votar... Me parece.

Un abrazo!